
La Acrópolis de Atenas es, sin lugar a dudas, la más importante de todas las Acrópolis griegas. Su nombre quiere decir “ciudad alta” y antiguamente la Acrópolis cumplía dos funciones, que si bien son muy distintas una de otra, ambas son muy importantes, una función era que era sumamente defensiva, y la otra era albergar a los principales lugares de culto, tanto como a las personas más importantes.
En la Acrópolis puede disfrutar de un sinfín de monumentos y construcciones de gran valor histórico y cultural desde el momento que usted ingresa a ella, como en la puerta de entrada, dónde se encuentra una gran y hermosa puerta llamada los Propileos.

En la Acrópolis también puede encontrar el Templo de Atenas Niké, una gran e imponente estatua de Atenea construida en bronce, el Partenón, el Erecteión, con su celebre stoa o tribuna, el Teatro de Dionisio, y muchas otras construcciones, esculturas y obras de arte muy importantes.
Si tiene la suerte de poder visitar la Acrópolis, de seguro se quedará maravillado en todo momento, ya que en todas las esquinas, plazoletas, hasta incluso en las casas, encontrará cosas muy interesantes, que le llamarán la atención todo el tiempo, lo único malo del lugar, es que para poder visitarlo y apreciarlo de forma correcta, no alcanza con un solo día, ya que siempre que parece, aunque se ha visto mucho, no se ha visto nada.
Etiquetas: Acrópolis, Partenón, Propileos, Templo de Atenas Niké, Templo de DionisioArtículos relacionados


0 Comentarios en “La acrópolis”